Mejorar la inmunidad (Parte 2): Própolis
Siguiendo con el ciclo de artículos sobre los recursos naturales para mejorar el sistema inmunitario y sobrellevar las infecciones respiratorias, vamos a ver hoy otro suplemento muy utilizado.
El própolis o propóleo es una sustancia que fabrican las abejas a partir de las resinas de diversos árboles que obtienen de sus yemas. Estos insectos lo utilizan para construir, reparar y proteger de infecciones a su colmena. La humanidad lo ha usado durante milenios (formaba parte de la fórmula de embalsamamiento egipcia) Tiene varios efectos remarcables que, juntos, forman un combinado espectacular para enfrentar las infecciones de muy diversos tipos. Vamos a verlos:
- Antioxidante: Es un buen antioxidante liposoluble, muy rico en flavonoides por lo que además aumenta la concentración de Vitamina C (hidrosoluble) en los tejidos Algunos estudios sugieren que los própolis brasileños y chinos tienen mayor actividad antioxidante.
- Inmunoestimulante: Se ha comprobado la capacidad inmunoestimulante del própolis, que parece consistir en que facilita la producción de varias citoquinas (TNF-alpha, IL-6, IL-8) sin elevar necesariamente sus niveles en sangre. Este efecto tarda algunos días en notarse
- Analgésico y antiinflamatorio: Algunos de los componentes fenólicos del própolis (el ácido cafeico, la quercetina y la naringenina), modulas la producción de prostaglandinas (sustancias pro-inflamatorias) como las el ácido araquidónico y los leucotrienos. Además el efecto antioxidante favorece también el control de los procesos inflamatorios. A parte del alivio del dolor que deriva de reducir la inflamación, el próplis tiene un efecto anestésico si se aplica tópicamente (se atribuye a pinocembrina y ésteres de cafeato presentes)
- Actividad antimicrobiana: el própolis protege a la colmena de la infección de muchos mircroorganismos:
- Antibacteriano: El efecto antibacteriano del próplis depende de varias sustancias, distintas en función del origen. En general, tiene un amplio espectro de acción: Bacillus larvae, B. subtilis, B. de Koch, Staphylococcous aureus, Streptomyces sobrinus, S. mutans, S. cricetus, Saccharomyces cerevisiae, Escherichia coli, Salmonella, Shigella, Giardia lambia, Bacteroides nodosos, Klebsiella pneumoniae e incluso alguno (Streptococcus piogenes) resistente a los antibióticos. En general, es muy efectivo frente a bacterias Gram positivas y bastante menos frente a las Gram negativas. Esta selectividad hace que no afecte mucho a la flora intestinal (aunque a grandes dosis ésta se verá también amenazada).
- Antifúngico: El próplis (especialmente el de origen centroeuropeo: Francia, Alemania y Austria y menos el de origen mediterráneo) también protege frente a varios hongos, entre ellos Trichophyton metagrophytes, Malassezia pachydermatis, diversas variedades de Candida (C. albicans, C. tropicalis, C. krusei y C. guilliermondii ), Alternaria alternata, Penicillium digitatum, Aspergillus niger, Botrytis cinerea, Ascosphaera apis y Plasmopara viticola
- Antivirico: El propolis tiene un marcado efecto frente a la gripe común, de Hong Kong y la aviar, el herpesvirus (que causa muchas enfermedades como la estomatitis herpética, el herpes labial y genital, la culebrilla y la varicela, la mononucleosis infecciosa, el linfoma de Burkitt y el carcinoma nasofaríngeo, hepatitis, roseola infantum, sarcoma de Kaposi), así como otras enfermedades poco comunes (como la enfermedad de Newcastle o la fiebre del Valle de Rift)
- Antiprotozoario: El própolis ha demostrado tener actividad frente a la infección del protozoo Trypanosoma cruzi, responsable del Mal de Chagas. También contra la ameba Acanthamoeba castellanii (que produce encefalitis) tiene algún efecto.
- Anticancerígeno: Existen varios efectos anticancerígenos en el próplis. Se ha confirmado que algunos próplis favorecen la muerte de células cancerosas mediante varios mecanismos (apoptosis, necrosis masiva y mitosis abortiva), reducen las probabilidades de mutación celular (inhibidor de la mutagenicidad) y reducen el crecimiento tumoral. Tiene capacidad antitóxica, neutralizando ciertas sustancias que favorecen la aparición de células cancerígenas. Además, por supuesto, el efecto antioxidante e inmunoestimulante también colabora en este aspecto.
Precauciones y Contraindicaciones
En casos raros puede darse una alergia al própolis, aunque no suelen ser graves. Las personas con alergia a algun arbol o planta, a las abejas o al ácido cafeico deberían descartar que sean sensibles al própolis (pequeñas dosis orales o prueba en una pequeña zona del antebrazo en caso de producto tópico). Si la alergia es grave no deben tomarlo sin supervisión profesional. Tened en cuenta que cada própolis se elabora a partir de la vegetación de la zona. El hecho de que un determinado producto no de problemas de alergia no significa que otro distinto no puede provocarlos.
Se han descrito algunos casos en los que, en pacientes asmáticos, el consumo de própolis ha desencadenado una crisis.
El próplis no deja de ser una sustancia antibiótica. Aunque presenta varias ventajas frente a los antibióticos de farmacia, no es recomendable abusar de este antibiótico natural ni dejar un tratamiento a media una vez se ha iniciado (ello puede favorecer la aparición de cepas resistentes a los antibióticos).
Dosis y Posología
El própolis es una sustancia muy concentrada. En algunas personas puede ocasionar alguna reacción como irritación de la boca o diarrea. Es recomendable empezar con una dosis pequeña e ir aumentándola hasta alcanzar la dosis normal al cabo de 4 días de empezar el tratamiento. Cuando la enfermedad mejore, se debe hacer el proceso inverso. El tratamiento no debe durar menos de 8 días aunque ya os sintáis bien. No prologuéis la toma más de dos semanas sin supervisión profesional.
Es recomendable buscar productos estandarizados, que garanticen un contenido en crisina, galangina y/o pinocembrina superior al 2%.
La dosis dependerá de la presentación (las que detallo son válidas para mayores de 12 años, en niños menores se puede utilizar también sin problemas pero es mejor hacerlo bajo supervisión profesional):
- Si es un extracto, de 300 a 1.500 mg de extracto 3:1 de própolis (equivalente a 1.000-4.000 mg de própolis) al día, repartidos en tres tomas.
- Si es una tintura, 3 a 6 ml al día, repartidos en tres tomas y disueltos en un vaso de agua,
Foto obtenida de la Wikipedia
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