Asertividad (Parte 1): Aprendiendo a comunicarse

Hay muchos conflictos que nos angustian que mejorarían con una buena comunicación: con tus padres, tus hijos, tus compañeros de trabajo, tu jefe, tus vecinos, tus amigos, tu pareja, etc…
comunicacion_asertiva
La comunicación asertiva es un estilo de comunicación que ayuda a resolver conflictos. Lo que me gusta más de esta propuesta es que no trabaja sólo las palabras que escoges, sino que hace hincapié en las emociones del que la utiliza. Es decir, no se centra sólo en la forma, también se ocupa del fondo.

La definición que propone la Wikipedia es la siguiente:

El estilo de comunicación asertiva es aquel abierto a las opiniones ajenas, dándoles la misma importancia que a las propias. Parte del respeto hacia los demás y hacia uno mismo, aceptando que la postura de los demás no tiene por qué coincidir con la propia y evitando los conflictos sin por ello dejar de expresar lo que se quiere de forma directa, abierta, honesta, consciente, congruente, clara y equilibrada con la finalidad de comunicar nuestras ideas y sentimientos o defender nuestros legítimos derechos sin la intención de herir o perjudicar, actuando desde un estado interior de autoconfianza, en lugar de la emocionalidad limitante típica de la ansiedad, la culpa o la rabia.

Este estilo de comunicación tiene dos antónimos, el estilo agresivo (el que avasalla) y el pasivo (el que evita el enfrentamiento). Para llevar a cabo una comunicación asertiva hacen falta seguir ciertos principios:

  • Tener claros los propios puntos de vista: para poder defender una opinión con coherencia es necesario que exista esa opinión coherente. A menudo, reaccionamos a las situaciones sin haber meditado sobre ellas.
  • No imponer: Limitarse a enunciar una directriz o punto de vista sin aportar argumentos puede ser percibido como una imposición. “Vamos a hacer esto“ niega la posibilidad del interlocutor a intervenir. Sin convertir cada decisión en un consenso, se puede hacer partícipe a la otra parte de las decisiones tomadas explicando qué las motiva. “Pasa tal, por lo tanto, vamos a hacer esto otro que lo resolverá por esto y esto otro
  • No amenazar: Cuando pensemos que contravenir nuestro punto de vista puede tener consecuencias negativas, no se debe utilizar esas consecuencias negativas como una amenaza: “Si no haces lo que digo perderás el trabajo” es una predicción amenazante. “Es importante que hagas esto por tal y cual, de lo contrario, puede suceder esto otro
  • Centrarse en uno mismo: hacer afirmaciones categóricas sobre las motivaciones, intenciones o emociones de los demás es arriesgado. Podemos estar seguros de cómo interpretamos nosotros a los demás, pero no de la auténtica motivación que hay detrás: “No quieres hacerlo” contra “Parece que no quieras hacerlo” o “Lo que pasa es que estás enfadado” contra “me da la sensación de que te has enfadado”. Si nos ceñimos a los sentimientos o impresiones que nos despiertan los demás estaremos seguros de no hacer ninguna acusación infundada.
  • Empatizar: ponerse en el lugar del otro puede ser uno de los consejos más antiguos pero a menudo mal entendido. La finalidad de ponerse en el lugar de otra persona no es necesariamente excusarla y punto. La finalidad real es comprender mejor el punto de vista del otro, que no es lo mismo que estar de acuerdo con él. Comprender a la otra persona ayuda a comunicarnos más efectivamente con ella.
  • Reconocer cuando el otro tiene razón: La finalidad de la comunicación ha de ser llegar a una resolución. Si uno sólo tiene intención de “ganar”, no será posible el entendimiento. Es importante saber reconocer cuando el otro lleva razón total o parcialmente y demostrar que se reconoce.
  • Buscar puntos de acuerdo: Aunque no estemos de acuerdo a grandes rasgos con la otra persona, casi siempre podremos encontrar ciertos elementos en los que sí estemos de acuerdo. Enfatizarlos refuerza la idea de que no hay bandos, sólo posturas, utilizad frases como “estoy de acuerdo con eso”, “tienes razón en que…”, “como bien has dicho…”, etc…
  • Sinceridad: es importante ser sincero en el discurso. Introducir falsedades, aunque se haga con buena inención, suele ser contraproducente. Si nuestro interlocutor detecta inconsistencias desconfiará (y con razón).
  • Hablar en frío: Todo el mundo se “calienta” en alguna ocasión. Pero una comunicación positiva no suele ser compatible con un estado de ánimo alterado. Posponer un enfrentamiento para asegurar un correcto enfoque del asunto es recomendable.
  • La actitud corporal: nuestro cuerpo transmite mucha información. Se puede utilizar para mejorar las oportunidades en una conversación: colocarse de cara al interlocutor expresa franqueza y atención, mantenerse a su misma altura expresa igualdad de condiciones. Por el contrario, cruzar los brazos expresa cierre y enfado, ocultar las manos puede ser interpretado como amenazante o falso, de modo que es mejor mantenrlas a la vista y utilizarlas de un modo suave para enfatizar. La postura general del tronco también transmite mensajes: una actitud encorvada transmite debilidad o vulnerabilidad. La postura envalentonada, con los hombros echados para atrás y el pecho adelantado sugieren agresividad y amenaza. Lo ideal es una postura erecta pero relajada.
  • Prestar atención: dedicar el tiempo que el otro dedica a hablar a planificar nuestro discurso es un error que a menudo se comete. Es muy importante prestar auténtica atención a lo que nos dice la otra persona y permitir que nuestro propio discurso se vea afectado por las aportaciones del otro.
  • Cambiar de opinión: tratar de mantener la coherencia con nuestro punto de vista inicial a toda costa es también contrario a una comunicación constructiva. Es necesario ser capaz de cambiar de opinión en puntos concretos o en las conclusiones generales. Si durante una misma conversación cambiamos de opinión sobre algo, es también importante dejar claro que se ha producido ese cambio de modo que por un lado dejamos claro nuestra flexibilidad y por otro evitamos que nuestro interlocutor piense que somos incoherentes.
  • Reconocer los propios errores: a menudo, las consecuencias de no reconocer un error son peores que las del propio error. En todo caso, ocultar los fallos propios es una falta de sinceridad. Para establecer una comunicación efectiva se necesitan ciertas premisas (derechos y deberes de los comunicadores) y entre ellos está el derecho a equivocarse. A menudo, la gente está más dispuesta a perdonar un error si el que lo cometió lo reconoce. Ello no implica fustigarse o humillarse, es también importante no sobrevalorar los fallos (después de todo, nadie es perfecto) El reconocimiento ha de ir acompañado, lógicamente, de una intención de enmendarlo ya que si no esa admisión de culpa resulta exasperante (“ya sé que soy muy machista, pero qué quieres que le haga, nací en otra época”) o bien de una negociación para compensar la falta (“No puedo soportar limpiar el urinario ¿Qué te parece si te encargas tú y yo me encargo de lavar los platos que a ti te disgusta mucho?”). Aportar soluciones a las posibles consecuencias negativas de ese error es también recomendable (“siento haberte estropeado el ordenador, me ocuparé de hacerlo arreglar y correré con los gastos”)

Estos principios básicos son generales, luego existen técnicas más concretas. Os recomiendo echarle un ojo a las técnicas que se recojen en la wikipedia.

Una última reflexión: Cuando estaba explicando esta técnica en clase, hicimos una representación. En ella, yo interpretaba a un compañero de piso con una actitud muy anti-asertiva: pedante, agresivo, egoísta y desagradable. Una de las alumnas dijo “¡¿Y por qué tengo que hablarle yo bien a este g*********?!” La respuesta a esta pregunta es la siguiente: la comunicación asertiva es algo que haces para resolver conflictos. Puede interesarte resolver conflictos con alguien aunque no merezca tu respeto. En ese caso, lo harás por tí, por tu propio interés personal en resolver ese conflicto que te está afectando.

25 Comentarios

  • 1

    [...] « Asertividad (Parte 1): Aprendiendo a comunicarse [...]

  • 2
    Allan | 20 / 08 / 2009

    Buen artículo, solamente pon las referencias bibliográficas, para buscar más del tema. (APA o MLA)

  • 3
    Rocío Acosta | 23 / 08 / 2009

    No he consultado fuentes que estén más allá de una búsqueda sencilla de google, ya que en realidad no digo nada que no sea bastante conocido sobre el tema. Simplemente, me pareció que sería interesante explicarlo de un modo menos técnico y más asequible ;)

  • 4
    Magdalena Hernandez | 05 / 12 / 2009

    Creo que la asertividad es una cosa importantisima, ya que es una comunicacion en la que somos justos con los otros y con nosotros mismos. Seria bueno que en la educacion que se recibe en las escuelas se enseñaran tecnicas sobre esto, ya que es una herramienta muy util para la vida diaria. Felicidades por el articulo, es muy interesante.

  • 5
    Manuel | 11 / 02 / 2010

    Hola Rocío, me han impresionado las dos partes del artículo, me han parecido muy interesantes (sinceramente, podría considerarse como la receta del éxito a escala de la comunicación y el trabajo en equipo, jejeje). Trabajo como ingeniero en una empresa de construcción local y creo que esta metodología de comunicación podría ser muy útil por muchas razones. Saludos.

  • 6
    alejandra | 22 / 02 / 2010

    me parece excelente el articulo, nos enseña a comunicarnos mejor, ojala podamos ponerlo en pràctica para mejorar.
    alejandra

  • 7
    mary | 13 / 05 / 2010

    me parece excelente tu articulo antes no entendia porque es el tema q voy a expon
    er auyudame con otro ejemplo
    mary

  • 8
    Rocío Acosta | 14 / 05 / 2010

    ¿Cómo? Creo que falta que aportes más información :)

  • 9
    Ivan | 01 / 07 / 2010

    Muchas gracias por tu artículo, considero que es una síntesis práctica, muy concreta pero a la vez inclusiva. Cada uno de los puntos (bullets) que siguen a la definición pueden transformarse en ejercicios para practicar con uno mismo o con otros.

    Ivan

  • 10
    ANA MALAGA | 16 / 11 / 2010

    Hola Rocío, necesitaría más ejemplos prácticos y sencillos de comunicación asertiva. Gracias.

  • 11
    Rocío Acosta | 19 / 11 / 2010

    Pues a ver si escribo una secuela. Me lo pasé muy bien haciendo ese artículo :)

  • 12
    eduardo antonio | 18 / 01 / 2011

    ola
    solo kiero ROcIO pues es ke solo keria saber komo se aplica la comunicación
    asertiva, en la ecologia
    tengo distintos puntos pero no se cual es el correcto
    gracias…

  • 13
    susana | 13 / 02 / 2011

    Me parece un buen punto de partida, denota profundiad y conocimiento en el tema y lo llevan a un plano sencillo. Tengo una situacion en la que se ha identificado la dificultad la no comunicacion asertiva, podran colaborarme?

    gracias,

  • 14
    Rocío Acosta | 13 / 02 / 2011

    No entiendo la segunda frase.

  • 15

    [...] (Autora: Rocío Acosta) [...]

  • 16
    Francia Leydy Muñoz | 11 / 08 / 2011

    Apreciada Rocío, me encantó tu artículo. Creo que el ser una persona asertiva debería ser una meta para todos, todo lo que expresas en tu explicación es positivo y gratificante. Queda aún más claro si vemos el ejemplo que tienes en el otro link. Felicitaciones!

  • 17
    Ricardo De Leon | 31 / 08 / 2011

    Me gustó mucho tu articulo y lo estoy compartiendo en mi Blog en resumen y una liga al tuyo.

    Saludos

  • 18
    Iris | 20 / 10 / 2011

    El artículo es realmente muy útil. Se me ocurre que aprendiendo a comunicarse de esta manera, pueden solucionarse, al menos en parte, patologías como la depresión o problemas de baja autoestima, ya que las situaciones no nos afectarán tanto en sí mismas porque las afrontaremos de otro modo.
    Gracias por permitirnos opinar.
    Un abrazo

  • 19
    Rocío Acosta | 22 / 10 / 2011

    Es muy interesante esto que dices, porque para dominar totalmente la comunicación asertiva haría falta tener una autoestima firme. No quiero decir con eso que la gente con problemas de autoestima no deba intentar aprender a hablar asertivamente, ya que la magia del tema es que aprender las técnicas ayuda a cimentar la autoestima. Así que una cosa y otra se van alimentando.

  • 20
    marina | 14 / 02 / 2012

    Gracias, Rocio, por este magnifico articulo.

  • 21
    Rocío Acosta | 20 / 02 / 2012

    Gracias a ti por el cumplido ^_^

  • 22
    marcos | 29 / 03 / 2012

    Hola Rocio,
    muy interesante sobre todo los ejemplos. Yo trabajo en el mundo de la aviación y la seguridad de vuelo, y en este campo tratamos cada día más a menudo las técnicas de comunicación para mejorar la gestión de los recursos en cabina (CRM), en este sentido la asertividad es una de los aspectos más importantes en mi opinión. ¿Te importa que use este artículo para explicar algunos casos?
    El blog que te envío es una apuesta personal por mejorar la seguridad de vuelo.
    Gracias.

  • 23
    Rocío Acosta | 30 / 03 / 2012

    Hola Marcos! Puedes usar libremente el artículo, claro!
    El blog que comentas… no sé aparece ninguna dirección. Cómo me lo has hecho llegar?

  • 24
    Almudena Glez. del Valle | 24 / 04 / 2013

    Hola: escoges, con g, no con j.
    Mira a ver si puedes corregirlo, porque me gusta el post y tu blog, pero no lo puedo mandar leer a mis alumnos.
    Un saludo
    Almudena Glez. del Valle

  • 25
    Rocío Acosta | 02 / 05 / 2013

    ¡Gracias Almudena! ¡Corregido!
    Un saludo para ti y tus alumnos :)

Escribe un comentario: