Digestiones difíciles (Parte 4): Digestiones pesadas

La pesadez después de comer suele indicar un fallo en las funciones digestivas, ya sea una carencia de ácido estomacal (hipoclorhidria) o una carencia de enzimas digestivas. Más allá de la molestia que supone como trastorno en sí, la pesadez después de comer puede ser la raíz de otros problemas mayores, como carencias nutricionales y deterioro de la mucosa digestiva intestinal, que son a su vez la raíz de muchos y muy variados problemas de salud, a veces graves. Es importante pues solucionarlo de raíz.

pesadez después de comerLa sensación de atasco, de hinchazón, de somnolencia y de pesadez después de comer refleja la dificultad del sistema digestivo para manejar lo comida. La digestión requiere, como vimos, del ácido clorhídrico que se genera en el estómago y de ciertas enzimas digestivas que deshacen la comida y la hacen asimilable y que entran en juego tanto en el estómago como en el intestino (a través de la bilis y el jugo pancreático). Cualquiera de estos puntos puede fallar y producir una digestión pesada.

Hipoclorhidria

La falta de ácido gástrico (hipoclorhidria) es un trastorno no demasiado habitual. Se ha de tener mucho cuidado con él ya que los síntomas se parecen al reflujo gastroesofágico, que es producido por un exceso de ácido, así que es importante no suponer nada y acudir al médico para que aclare la situación, ya que si se confunde con un exceso de gástrico, el tratamiento puede empeorar el problema. La carencia de ácido, cuando lleva tiempo instaurada, puede producir otros trastornos con sus propios síntomas: anemia, diarrea, susceptibilidades a infecciones (el ácido mata las bacterias que llegan al estómago, si nos falta, tendrán una posibilidad de sobrevivir y producir infecciones) Hay muchos estudios que apuntan a que el problema puede ser causa o agravante de los más variados trastornos (asma, diabetes, cáncer de estómago, alergias alimentarias, osteoporosis, artritis reumatoide, psoriasis, vitíligo, urticaria, eczema, dermatitis, herpetiforme o acné)

Lo importante es que sin llegar a una carencia total o casi total que conlleve problemas graves, puede haber una ligera carencia de ácido, cuyas causas son poco claras (se ve a menudo en casos de estrés) y que se da con bastante más frecuencia, pasando bastante desapercibida.

Las causas son variadas (y a veces graves), entre ellas están algunas enfermedades autoinmunes, infección por helicobacter pylori, tumor pancreático, así como efectos secundarios de otros tratamientos (bypass gástrico, antiácidos, radioterapia…) La edad avanzada también puede dificultar la producción de ácido (el 50% de los mayores de 60 años padecen cierta hipoclorhidria).

Suplementación Ortomolecular con Betaína Clorhidrato

La Betaína Clorhidrato (Betaína HCl) se obtiene de la remolacha. En el estómago, libera ácido clorhídrico que hará el trabajo igual que el que secretaría el estómago. Se añaden pequeñas cantidades en algunos suplementos de vitaminas para asegurar su correcta degradación, pero también puede encontrarse en presentaciones pensadas para suplir una carencia de ácido estomacal. Podéis encontrarla por ejemplo en Betaine HCl with Pepsine de Lamberts (180 tabletas, 29,02 €), que contiene también pepsina (la enzima encargada de degradar las proteínas que es activada por el ácido estomacal). Suelen necesitarse entre 5 y 10 gr de Betaína HCl para corregir la hipoclorhidria.

Empezar por 5 tabletas e id aumentando la dosis en cada comida, a razón de 5 tabletas más cada vez, hasta que encontréis que os produce cierta acidez. Cuando esto ocurra, bajad a razón de una tableta cada vez hasta que desaparezca la sensación y entonces tendréis la dosis que necesitáis. También debéis tener en cuenta que se ha de tomar justo antes del primer bocado ya que si no coméis al cabo de poco el ácido no tendrá en qué entretenerse y os producirá acidez de estómago.

Precauciones: Debéis tener cierto cuidado con este suplemento, después de todo, estaréis ingiriendo ácido. Sólo debéis tomarlo sin supervisión de un profesional si estáis seguros de que vuestro problema es la hipoclorhidria y si no hay ninguna otra enfermedad en juego (especialmente enfermedades digestivas) Si llegáis a los 10gr de Betaína HCl (unas 30 tabletas en el caso del producto que os comentaba) y aún así no aparece acidez, no sigáis aumentando la dosis. Acudid a un profesional. Si notáis que debéis ajustar la dosis muy a menudo o si aparece cualquier otro síntoma nuevo, acudid también a un profesional para que supervise el tratamiento.

Carencia de enzimas digestivas

Hay varias enzimas implicadas, tanto en el estómago como en el intestino delgado, además del ácido clorhídrico, que son necesarias para degradar distintos nutrientes. Hay decenas de enzimas digestivas, especializadas cada una en una o varias sustancias, pero se clasifican en tres grandes grupos:

  • Proteasas o enzimas proteolíticas: degradan las proteínas
  • Amilasas: degradan los carbohidratos o almidones
  • Lipasas: degradan las grasas y aceites

¿Por qué se produce esa deficiencia en una o varias enzimas? Bien, esa pregunta no tiene una respuesta completa, pero sí se saben algunas cosas acerca de las posibles causas:

  • El agotamiento enzimático puede ser una manifestación más de la vejez.
  • Las alergias e intolerancias alimentarias coinciden a menudo con una deficiencia enzimática (¿causa o consecuencia?).
  • El organismo parece contar con que los alimentos aporten en sí mismos una cierta cantidad de enzimas que ayuden a digerirlos pero la pobre calidad del alimento, los procesos de refinamiento y conservación y los métodos de preparación y la cocción (incluso a bajas temperaturas) las echan a perder. De modo que el cuerpo ha de sobreesforzarse. En ocasiones no lo logra y en ocasiones se acaban agotando sus recursos.
  • Una comida copiosa o en la que abundan grasas y proteínas puede requerir una mayor cantidad de enzimas, produciendo un deficid relativo.
  • Masticar mal dificulta el trabajo de las enzimas y puede alargar el tiempo y reducir la eficacia de la digestión.
  • Ciertas enfermedades (como las que afectan al hígado, al páncreas o al estómago, la fibrosis quística, etc…)
  • El estrés de nuevo, por los motivos ya explicados, también puede dificultar la producción de enzimas y ácido clorhídrico

Como siempre, la mejor y más profunda solución al problema es el cambio en la alimentación y en los hábitos de vida:

  • Manejar correctamente el estrés.
  • Masticar correctamente
  • Aumentar el consumo de alimentos crudos (ricos en enzimas utilizables) y reducir el de alimentos procesados, refinados y adulterados
  • Comer con moderación 5 veces al día para no sobrecargar el sistema digestivo.

Suplementación Ortomolecular con eznimas digestivas

Siempre es mejor resolver el problema de raíz en vez de poner parches que nos hagan el trabajo. Pero hay situaciones que pueden requerir una complementación externa (por ejemplo, poco se puede hacer con la vejez, una vez ha llegado). En estos casos o como complemento al cambio de alimentación, puede ser muy beneficioso tomar enzimas digestivas en cápsulas.

Kal-N-Zyme de KAL (distribuido por Solaray) es el que suelo recomendar (y en navidades lo utilizo yo misma) porque es senzillo. Como es difícil determinar qué enzimas están faltando, lo mejor es empezar por lo básico. Este producto no tiene demasiada cantidad, ni demasiada variedad de enzimas (sólo lleva Lipasa, Amilasa y Proteasa de papaya) pero es un producto de calidad y barato (el envase de 100 comprimidos sale por algo menos de 11€), así que prefiero probar antes con éste.

Absorb-N-Zyme de KAL (distribuido por Solaray) es la versión algo más potente. Este lleva también Celulasa, Lactasa y Catalasa y en general las concentraciones son mayores. El precio ronda los 23€ el envase de 90 caps.

Digeston de Health Aid (distribuido por Nutrinat) aporta ácido clorhídrico en forma de Betaína Clorhidrato), además de cantidades no muy altas de enzimas proteolíticas tiene pocas enzimas digestivas, por lo que sería la opción más recomendable para aquellos que tienen un problema de hipoclorhídria (el envase de 60 tabletas ronda los 15€).

La foto es de koke y está sujeta a licencia creative commons

7 Comentarios

  • 1
    Lucy | 26 / 09 / 2009

    Hola Gente:
    Me pareció interesante el articulo. Sólo una pregunta, en mi país (argentina) tienen idea si se pueden conseguir las enzimas aconsejadas y sobre todo con que nombre comercial.
    Gracias

  • 2
    Rocío Acosta | 26 / 09 / 2009

    No son suplementos raros, las enzimas digestivas. Y no creo que tengas problemas para encontrar esas marcas en Argentina, son internacionales. Si te cuesta encontrarlas en los herbolarios, siempre te queda hacer la compra por internet.

  • 3
    prudencio | 12 / 12 / 2011

    se puede combinar a la vez las enzimas digestivas y la biotina clorhidrato.

    gracias

  • 4
    Rocío Acosta | 21 / 12 / 2011

    Te refieres a la Betaína clohridrato. Ésta se usa cuando se produce poco ácido gástrico. Sí se pueden mezclar, de hecho, muchos productos llevan varias enzimas y betaína.

  • 5
    Eduardo | 29 / 08 / 2012

    Hola Rocío
    Tengo 38 años y desde hace un tiempo noto que hago peor las digestiones cuando como pimientos o cebolla (con la excepción de la cebolla cocida), la verdad es que no me parece que sea un tema tan grave como para ir al médico pero es molesto, ¿qué solución crees que puede tener este problema?
    Gracias y enhorabuena por tu blog

  • 6
    sandra | 13 / 09 / 2013

    hola, buen día mi madre tiene 65 años y sufre de del estomago, nada más de repente le da mucho sueño y pasa todo el dia en la cama con muchas nauseas, cansancio, y repite constatntemente como si tuviera hipo y tiene intolerancia a los alimentos y asi se pasa 3 o 4 dias. Hace 4 años le diagnosticaron diberticulos y tiene un alto nivel de estress. Agradeceria mucho que me recomendaras algún tratamiento y dieta para poder ayudarla. Y DONDE LOS PUEDO COMPRAR POR TU ATENCIÓN GRACIAS. Y QUE DIOS TE BENDIGA POR TODO LO QUE HACES. Por favor enviame la respuesta a este correo sanalvadiaz@hotmail.com

  • 7
    Rocío Acosta | 16 / 10 / 2013

    No propongo tratamientos a través de internet y tú no deberías buscarlos. Necesitas atención personalizada y profesional.

Escribe un comentario: