Supleméntate si tomas fármacos para el colesterol
El colesterol es tratado con unos fármacos llamados estatinas o inhibidores de la HMG-CoA reductasa. Estos medicamentos son de esos que me tienen escamada, no solo porque me parece que actúan en la dirección menos importante del problema, sino por sus graves efectos secundarios, sobre los que las farmacéuticas son poco claras. Voy a contaros unas cuantas cosas que podéis hacer si estáis tomando estatinas para prevenir las complicaciones que pueden aparecer y proteger vuestra salud cardivascular.
El colesterol es un problema complejo y todavía no del todo comprendido que la medicina alopática suele afrontar simplemente con un “hay que bajar los niveles de colesterol”. No se ha demostrado que los niveles altos de colesterol, en sí mismos, supongan un problema para la salud cardiovascular. De hecho muchos naturópatas y médicos piensan más bien que el problema no son los niveles altos de coleterol sino que éste se oxide. Este asunto ya lo traté extensamente en una serie de artículos sobre el colesterol, así que no voy a repetir aquí las explicaciones. Basta con decir que limitarse a tomar un fármaco que baja los niveles de colesterol me parece una solución parcial y potencialmente peligrosa. Las alternativas que ofrece la naturopatía son dignas de tener en cuenta, sobretodo porque la hipercolesterolemia es un trastorno que cada vez se detecta antes y que no suele poner la salud de la persona afectada en un riesgo inminente. Creo que vale la pena, en la mayoría de casos, darle una oportunidad de seis meses a un tratamiento natural antes de meterse con las estatinas. Pero esto es decisión de cada uno, los que estéis de acuerdo conmigo buscaréis un naturópata que lleve vuestro caso y los que no seguiréis tomando estatinas. Este artículo es para estos últimos. Los que tomas estatinas y van a seguir tomándolas.
Qué son y cómo actúan las estatinas
Las estatinas son unas moléculas que se extraen de algunos hongos o bien se elaboran en un laboratorio (sintéticas). Para comprender el daño que pueden provocar las estatinas hay que comprender cómo funcionan. Estos medicamentos actúan de la siguiente manera: nuestro organismo puede obtener el colesterol de la alimentación, pero si no lo hace (por ejemplo, si la persona está siguiendo un régimen pobre en colesterol), puede fabricarselo él mismo a partir de ciertos elementos. Estos elementos han de sufrir una serie de transformaciones que acabarán dando colesterol como resultado. De “A” pasa a “B”, que es transformado en “C”, que es transformado en “D”, etc… así hasta que obtiene colesterol. En cada una de estas transformaciones se necestia de la colaboración de una enzima (un elemento que facilita la transformación sin formar parte del resultado). Bien, pues las estatinas lo que hacen es inhibir una de esas enzimas, la HMG-CoA Reductasa. Como hay un paso que ya no puede hacerse con tanta facilidad, al final el resultado es que fabricamos menos colesterol.
Ahora bien, lo grave del asunto es que esa misma enzima, la HMG-CoA Reductasa, no sólo la necesitamos para fabricar colesterol. También juega un papel importante en la producción de otra enzima llamada Coenzima Q10 o Ubiquinona. Esta enzima es importantísima. Cuando una célula genera energía, pueden producirse pequeños fallos que den lugar a radicales libres (oxidantes). La oxidación es la causa y agravante de muchísimas enfermedades. Así que las estatinas reducen también la Coenzima Q10, un importante antioxidante, una de las principales defensas contra los radicales libres. Su carencia favorecerá la apararición de enfermedades cardiovasculares, neurológicas, cáncer, autoinmunes, etc… Esto probablemente explique los efectos secundarios a corto-medio plazo que se han observado en los tratamientos con estatinas (degeneración de la visión, mala tolerancia al ejercicio, etc… Los efectos secundarios a largo plazo todavía no se han podido estudiar debido a la juventud de estos fármacos, pero está bastante claro que un fármaco que reduce las defensas antioxidantes va a tenerlos.
La protección que puedan brindar las estatinas palidece frente al enorme daño que pueden producir. Por suerte, la Coenzima Q10 puede aportarse desde fuera. Todos los que tomáis Estatinas deberíais suplementaros con Coenzima Q10 para minimizar el impacto negativo que tienen en la defensa antioxidante.
Suplementos de Coenzima Q10
Valorando la relación calidad/precio, suelo recomendar distintos suplementos. Lo complicado es saber qué cantidad de CoQ10 puede necesitar una persona en tratamiento con estatinas. Voy a recomendaros tres productos de distintas potencias. Lógicamente, cuanto más potente, más caro, pero es una selección teniendo en cuenta la mejor relación calidad/precio:

- Maxi Coenzima Q10 30mg de Solgar aporta 30mg de CoQ10 por cápsula. Está en presentaciones de 30, 60, 90 o 180 capsulas. Si compráis la de 180 capsulas (que sale por 120€) el tratamiento os saldrá por 20€ mensuales.
- Co-Enzyme Q10 100mg de Lamberts aporta 100mg de CoQ10 por cápsula. Está en presentacion de 60 capsulas (sale a 79,5€) así que el tratamiento sale a 40€ mensuales.
- Co-Enzyme Q10 100mg de Lamberts aporta 200mg de CoQ10 por cápsula. Está en presentacion de 60 capsulas (sale a 91,7€) así que el tratamiento sale a 46€ mensuales.
Si podéis permitiros el último directamente, es una buena forma de invertir el dinero. La coenzima Q10 es un fantástico antioxidante que sólo puede haceros bien. Pero si vais justos, empezad por el primero y pasad al siguiente si aparece alguno de los efectos secundarios de las Estatinas. Tomad una capsula junto con alguna de las comidas.
me gusta que cada dia saque buenos comentarios para asi saber sobre nuesrtra salud
Lamentablemente, no cada día. Estoy teniendo una temporada de muchísimo trabajo. Espero tener más tiempo dentro de poco para poder volver a escribir con regularidad. Gracias por el comentario :)