Noticia: Acupuntura y Adenosina: mecanismo analgésico descubierto.

acupunturaLa revista Nature ha publicado un estudio llevado a cabo el equip de Maiken Nedergaard en la Universidad de Rochester que señala un mecanismo hasta ahora no barajado que ayuda a explicar el efecto analgésico de la acupuntura bajo el título Adenosine A1 receptors mediate local anti-nociceptive effects of acupuncture. Se basa en la estimulación de los receptores de adenosina, un nucleótico neuromodulador que entre otras cosas puede tener un efecto sedante y analgésico.

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“La acupuntura es mentira” (réplica a Harriet Hall)

Varios blogs (lamediahostira, horroscopo, cuantaciencia, misteriosaldescubierto, microsiervos) se hicieron eco hace como un año de un artículo de la Dra. Harriet Hall, autoproclamada médico escéptico, que lleva el título de “La acupuntura es mentira“. A primera vista, el texto parece un demoledor e incontestable argumento en contra de la medicina china tradicional y especialmente la acupuntura, la prueba definitiva de que no es más que un placebo. Yo lo descubrí el otro día y como más vale tarde que nunca, voy a darle réplica.

AcupunturaLa primera parte del artículo no es más que una colección de datos falsos, mal comprendidos y peor interpretados sobre la acupuntura que aportan sensaciones viscerales más que razonamientos para poner al lector en sintonía con el punto de vista de la autora. Mi intención, al poner de manifiesto todas las inconsistencias, errores e interpretaciones incorrectas, es bajar del pedestal a la doctora Harriet Hall. Es un médico famoso el que dice todo esto y el primer impulso es creer que estará diciendo cosas sensatas y sometidas al mismo escrutinio crítico (pruebas, referencias, etc…) que dicen aplicar a su propio campo (tal como Alvy de Microsiervos, un tío sensato, listo y crítico, supone en su comentario al respecto). Pero no es así. Veámoslo:

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De las manos curativas del rey a la acupuntura

En un mundo dominado por la ciencia, las medicinas tradicionales que se han desarrollado empíricamente al margen de la investigación científica son denostadas incluso por aquellos que adoptan la ciencia con fe y no con conocimiento de causa. El escepticismo mal comprendido se reivindica con orgullo aunque a menudo no deja de ser una manifestación de fe. En los orígenes de lo que llegaría a ser la medicina alopática los tratamientos que se llevaban a cabo mucho antes de saber su mecanismo de acción, para beneficio de los enfermos (la mayoría de las veces). Tal vez de ello se pueda sacar una lección aplicable a hoy en día.

Toque curativo monárquicoEn una época se creyó que los reyes tenían la capacidad mágica de curar a los heridos de guerra. Era la época en que la monarquía lo era por derecho divino y se atribuía su magia al favor de dios. Así, los héroes de guerra que estaban heridos eran llevados ante la presencia de sus majestades en una solemne ceremonia ante la corte para que se obrase el milagro. Sorprendentemente, el método era bastante efectivo y realmente los heridos sometidos a tal tratamiento parecían tener más posibilidades de curarse.

El escepticismo es un concepto erróneamente utilizado en la vida cotidiana. El diccionario, propone dos definiciones:
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Digestiones difíciles (Parte 3.2): Resolver el estreñimiento

estreñimiento vencido!En el primer artículo sobre digestiones difíciles vimos cómo se supone que ha de desarrollarse el proceso digestivo y qué fallos podían producirse dando como resultado una mala digestión, así como los trastornos más comunes que se manifiestan cuando esto sucede. En esta cuarta entrega sobre digestiones difíciles, vamos a retomar el tema del estreñimiento. En el anterior artículo vimos las causas más comunes. Sabiéndolas, se puede adelantar ya una primera idea de las soluciones: no cometer los errores que lo provocan (deshidratación, dieta errónea, represión, sedentarismo y estrés.

Pero no es tan sencillo como parece ya que estas son las causas iniciales. Me explico con un ejemplo: un señor que bebe poco, come poca fibra y no camina prácticamente nada, desarrolla estreñimiento, que ya dura varios años. A lo largo de ese tiempo, el propio estreñimiento ha generado motivos extra para perpetuarse y agravarse: su dieta se ha vuelto más errática ya que lo que entra es un futuro problema. Por otro lado, la permanencia de heces en su intestino ha deteriorado su flora bacteriana y su mucosa lo cual dificulta todavía más la correcta obtención de los nutrientes que aporta su ya deficiente alimentación. Su mala alimentación y su mala absorción han provocado una carencia de vitaminas del grupo B y minerales como el potasio y el magnesio y como esos nutrientes necesarios para el correcto funcionamiento del sistema nervioso (que es el que gobierna la motilidad intestinal),  su intestino se mueve menos que el de una persona normal, haciendo todavía más difícil defectar. Entre pitos y flautas, la probabilidad de que ir al baño tenga un final feliz se ha vuelto tan remota que ya ni lo intenta, se limita a aguantar hasta que no puede más y entonces tomar un laxante. De este modo este señor se ha entrenado para no ir al baño (conducta condicionada) con lo que a parte de todos los motivos físicos, ahora tiene un factor psicológico que conspira para mantener el estreñimiento.

En la consulta, veo muchísima gente con estreñimiento, la inmensa mayoría lo maneja con laxantes (mala, muy mala idea) y de los que vienen directamente por el estreñimiento, casi ninguno lleva menos de un año con ese problema.

Y es que hace falta un enfoque global para tratar el estreñimiento crónico, para tratar tanto las causas iniciales como el desequilibrio global que se ha generado en torno a éste. Voy a explicaros un protocolo que a menudo resulta suficiente. Carece de los matices que pueden suponer la diferencia entre la victoria y el fracaso del tratamiento, pero estos matices son individuales y es necesaria una atención personalizada. No incluye tampoco los recursos más drásticos que la medicina natural puede emplear, pero es que éstos han de ser supervisados por un profesional. Este protocolo no es ninguna fórmula milagrosa, pero muchas veces resulta efectiva si se realiza al pie de la letra. Además, en todo caso, no os hará daño (al contrario, mejorará vuestra condición física incluso si no resuelve el problema), así que vale la pena probar. Si no da resultado, buscad asesoramiento profesional individualizado.
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Flores de Bach ¿sólo Placebo?

insolación de una florLa Terapia Floral de Bach se utiliza para modificar patrones emocionales perjudiciales. Consiste en el uso de praparados líquidos llamados Esencias Florales de Bach que se preparan dejando macerar en agua al sol una flor concreta y mezclando después ese agua en brandy. Hay 38 flores de bach, a cada una de las cuales se atribuyen propiedades benéficas sobre distintas manifestaciones de problemas emocionales. Los defensores de esta terpia que proponen explicaciones para su funcionamiento suelen hablar de “información vibracional”, ya que estos preparados no contienen principios activos discernibles a los que atribuir los, a menudo impresionantes, resultados que se obtienen. Por eso, la comunidad científica presupone que se trata sólo de un efecto placebo.

En un artículo anterior hablábamos del efecto placebo y os comentaba que algunas terapias alternativas no han demostrado en ensayos clínicos que su eficacia sea superior al placebo. Es el caso de la Terapia Floral de Bach, que ha sido sometida a ensayos con resultados desiguales y difíciles de valorar. Bien es cierto que cuando un grupo de científicos proponen un ensayo clínico sobre la efectividad de las Flores de Bach, el diseño del experimento suele tener fallos de base (a este respecto, recomiendo la lectura sobre la revisión de Ernst comentada en la wikipedia, que explica muy bien la clase de dificultades que pueden presentarse a la hora de valorar los estudios realizados). Pero aunque estos ensayos no han llegado a demostrar claramente que los beneficios de las esencias florales se deban únicamente al efecto placebo, tampoco han demostrado que sean más efectivas que éste, al menos en las condiciones propuestas por esos estudios.

Edward BachAdemás de la aparente imposibilidad científica de las esencias florales que utiliza, esta terapia tiene una dimensión muy espiritual que favorece el desprecio por parte de los escépticos. Y es que ciertamente, el creador de esta terapia, Edward Bach, era un hombre muy espiritual y el sistema que ideó está cuajado de términos como alma, ser superior, encarnación, etc… Yo misma siento un profundo rechazo por esa terminología, pero el escéptico más que nadie ha de mantener la mente abierta. Cerrarse en banda ante una palabra malsonante implica también cerrarse al sentido que puedas encontrarle, una actitud más propia de fanáticos que de escépticos.

En fin, que la polémica está servida en este asunto. Lo que sigue es una interpretación personal de qué es esta terapia y cómo valorarla. No voy a entrar el aspecto científico ni en el espiritual, y encontraréis tanto defensores como detractores que no se hacen eco de mi visión del asunto pero ¿para escribir lo que ya han dicho otros? Si queréis profundizar en la dimensión e interpetación espiritual de esta terapia, os recomiendo la lectura de este artículo de Ricardo Orozco). Aunque albergo dudas sobre si las esencias florales tienen en sí mismas algún valor terapéutico, sé con absoluta certeza que la práctica de esta terapia va más allá de los remedios en gotas que utiliza. Y esa idea es la que voy a tratar de exponer:
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El polémico efecto placebo

Qué es el efecto placebo

Una sustancia placebo es una sustancia sin efecto terapéutico.

El efecto placebo es la mejoría que experimenta una persona enferma cuando se le administra un placebo. Es decir, es la mejoría que se produce cuando el enfermo cree que puede mejorar y lo hace sin que medie un principio activo. Placebo quiere decir en latín “complaceré”, lo cual plasma la idea de que este fonómeno es la manifestación de una expectativa.

placebo

El efecto placebo se utiliza para probar la efectividad de fármacos, suplementos y terapias en ensayos clínicos controlados.
La cosa funciona de la siguiente manera: Se cogen dos grupos de personas estadísticamente equivalentes  (es decir, no se vale poner anciandos enfermos en uno y niñas sanas en otro, han de ser similares en varios aspectos significativos para el estudio, que podrían ser, por ejemplo, la edad, el estado de salud o el estilo de vida)
A un grupo se le administrará el placebo y al otro el tratamiento que se quiere probar. Todo el mundo sabe que uno de los grupos va a recibir un placebo y, el otro, el tratamiento de verdad pero nadie sabe qué grupo recibe cuál ni tiene modo de averiguarlo (idealmente, los encargados de realizar el estudio tampoco lo saben mientras dure). Si el tratamiento probado es efectivo, el grupo que lo ha recibido experimentará una mejoría significativamente mayor que el grupo que ha recibido el placebo. Ojo al dato: significativamente mayor, es decir, que el efecto placebo siempre aparece en mayor o menor medida.

Qué no es el efecto placebo

El efecto placebo no es la mejoría que experimenta una persona crédula cuando recibe un tratamiento de medicina “alternativa”. El efecto placebo aparece independientemente de la naturaleza del tratamiento. Tampoco hace falta que la persona sea crédula y falta de criterio, sólo se necesita que crea que va a mejorar o que puede ser que mejore. Un enfoque catastrofista y pesimista pueda evitar la aparición del efecto placebo, y un enfoque optimista y positivo puede amplificarlo, pero tampoco hace falta ser un pozo sin fondo de entusiasta fe ciega para que suceda, de hecho las personas que no las tienen todas consigo suelen experimentar también el efecto placebo.

Curiosamente, este hecho produce una sensación de decepción, como “oh… sólo es tu mente que te engaña” ¿¡Sólo?! ¿Sabéis que una persona bajo hipnosis puede ser convencida de que se está quemando hasta el punto de que aparezca una ampolla en su piel? La gente se maravilla de este dato, de que uno pueda autoherirse, pero en cambio la idea de que pueda automejorarse la decepciona. En un artículo anterior hablaba de la Vis Medicatrix Naturae, la tendencia y capacidad del organismo para repararse por sí sólo. Bien, el efecto placebo es una prueba maravillosa de esa capacidad. Es fantástico que tengamos ese recurso.

Polémica: el efecto placebo para desacreditar las terapias “alternativas”

Leo en el artículo sobre el efecto placebo de la wikipedia la siguiente frase:

El 30% de los norteamericanos usan terapias alternativas. Se cree que una parte de la medicina alternativa está basada en el efecto placebo.

Ah, qué tendencioso. Es un ejemplo muy significativo de cómo se usa el efecto placebo para desacreditar las terapias llamadas “alternativas”. Fijáos en la trampa (que probablmente no es malintencionada): una parte de la medicina alternativa está basada en el placebo. ¿Acaso no lo está una parte de toda medicina, sea alternativa o alopática? El efecto placebo aparece independientemente del tipo de tratamiento. Si la medicina oficial alopática estuviese libre de efecto placebo no lo usaría para probar sus fármacos.

Cuando te tomas una aspirina, una parte del efecto obtenido es el que produce tu organismo por su cuenta, independientemente del principio activo de la pastilla. Todo profesional de la salud (sea naturópata o médico o curandero o lo que sea) sabe que si demuestra confianza en el tratamiento éste tendrá mejores resultados ¿Quiere eso decir que el tratamiento no tiene mérito o papel en el resultado? No, sólo quiere decir que el enfermo también puede poner en juego una bioquímica, independiente de la droga suministrada, que obrará en su favor. Decir que una parte de las medicinas alternativas está basada en el efecto placebo es una obviedad tendenciosa. Toda medicina está basada, en parte, en el efecto placebo.

Ahora bien, sí que es cierto que algunas terapias no han demostrado, en un ensayo clínico controlado, que su efecto sea mayor que el de un placebo. ¿Quiere eso decir que son una estafa? A mi modo de ver no necesariamente, por varios motivos:

Para empezar, el hecho de que no haya ensayos clínicos que demuestren la efectividad de una terapia concreta más allá del placebo no quiere decir que ésta efectividad no exista. Me explico:

  • En algunos casos, no los hay porque no se han hecho.
  • En otros, los estudios que no han arrojado una diferencia significativa se han realizado de forma mediocre (esto se da mucho, por ejemplo, en la acupuntura, algún día profundizaré en el tema y explicaré por qué muchos de ellos son mediocres)
  • En otros, hay estudios con resultados contradictorios (lo cual harían bien en recordar los que invocan los estudios clínicos como si fueran pruebas divinas grabadas en piedra).
  • En otros casos, hay varios estdios, todos ellos coinciden en que una terapia concreta no supera el placebo pero son pocos y están bajo sospecha de responder a intereses creados.

Por otro lado, incluso en los casos en los que hay dudas más que razonables de la efectividad más allá del placebo, en aquellos casos en que no hay un agente físico externo con propiedades terapéuticas, incluso en esos casos, puede no ser simplemente una estafa. Un ejemplo de esto, a mi entender, son las terapias pseudorreligiosas. Por ejemplo, la imposición de manos. Una amiga de mi madre tuvo una infección de oído espantosa, nos contó que el médico le había dado un antibiótico y le había pronosticado dos semanas de dura lucha. Al salir del médico tenía tanto dolor que fue a un impositor de manos del que le habían hablado a pesar de que no es dada a estas cosas y desconfiaba. El señor en cuestión hizo lo suyo y ella salió del lugar con el mismo dolor. Pero de vuelta a casa sintió un pinchazo todavía mayor y empezó a supurarle el oído. Asustada, fue a urgencias. Para cuando llegó apenas le dolía, la infección había drenado sola para extrañeza de los del hospital. Entendedme bien. No digo que ese hombre tenga el mérito de esa curación espontánea. Éstas ocurren sin necesidad de intervenciones esotéricas: el tímpano revienta, la presión baja y se reduce la inflamación. Son raras pero a veces ocurren. Por supuesto, también podría ser que haya más de lo que la ciencia explica y que realmente alguien pueda “manipular las energías a distancia”, nunca se sabe, cosas más raras se han descubierto, es bueno no cerrar la mente a posibilidades descabelladas. Pero da igual ya no pretendo demostrar nada con esta anécdota, sólo ejemplifiar mi argumento. Lo importante es que podría ser que el suceso fuese un efecto placebo. No ” :( oh, era sólo un efecto placebo” sino ” :O ¡Joder, qué fuerte, sólo con el efecto placebo!“. Para mí, alguien capaz de sugestionar para la autocuración de un modo tan potente es alguien con una habilidad digna de admiración (y ser remunerada, además) Para nada es una estafa.

En conclusión:

  • El efecto placebo no es la única justificación de que las terapias llamadas “alternativas” funcionen.
  • El efecto placebo, podría ser la base de algunas terapias, sin ser por eso menos legítimas cuando el terapeuta potencia esa sugestión autocurativa más allá del nivel espontáneo del paciente.
  • El efecto placebo es algo natural y beneficioso. No es algo vergonzoso, no es ningún secretito sucio que las terapias alternativas quiera esconder.
  • Toda medicina desde la oficial en occidente hasta la más esotérica de las tribus más aisladas, se beneficia del efecto placebo y debe parte de su efectividad a éste.

Para ampliar:

Qué es la naturopatía (Parte 1): Definición

Historia de la palabra Naturopatía

El término Naturopatía es confuso. A primera vista, puede parecer que, etimológicamente, deriva de naturae “natural” y pathos “enfermedad”, traduciéndose pues como “enfermedad natural”, lo cual no acaba de tender demasiado sentido. Pero lo cierto es que el origen del término es anglosajón y deriva de los términos ingleses “nature” (natural) y “path” (sendero). La traducción de Naturopath al castellano por Naturopatía ha conllevado cierta confusión, a pesar de lo cual las propuestas de cambiarlo (por Naturología, por ejemplo) no han prosperado. El término original, Naturopath (Sendero de la naturaleza) fue propuesto por Benedict Lust a finales del siglo XIX. Este mismo personaje fundaría en 1892 la American School of Naturopathy en New York, donde se impartió por primera vez la disciplina como tal.

Qué es, intuitivamente, la Naturopatía

Yin__YangContestar a la pregunta “¿qué es la naturopatía?” no es tan sencillo como pueda parecer. Antes de adentrarnos en una definición formal, vamos a ver qué es lo que se entiende, habitual e intuitivamente, por naturopatía.

La naturopatía tiene poca coherencia como sistema terapéutico. Es más bien un término que se utiliza en algunos lugares para referirse a una colección de técnicas terapéuticas, ya que no está tipificado en ningún sitio qué competencias debe tener un naturópata. Es decir, ante alguien que se hace llamar naturópata, no podremos estar seguros de qué terapias sabe utilizar. En la inmensa mayoría de los casos, esa persona tendrá conocimientos sobre nutrición, plantas medicinales y suplementos dietéticos, pero esta norma general no siempre se cumple. Además, a parte de estas tres terapias que suelen asociarse habitualmente a la práctica de la naturopatía, hay otras muchas que a menudo se incluyen en el arsenal de un naturópata, como las flores de bach, la hidroterapia o la aromaterapia. Esto es lo que se entiende por naturopatía: una colección de terapias “naturales” y alternativas que suelen incluir nutrición, fitoterapia y complementos dietéticos.

En busca de una definición de Naturopatía satisfactoria

A la hora de aventurar una definición de verdad, por otra parte, nos topamos con algunos problemas. Una definición ha de ser cierta punto por punto y utilizar un vocabulario preciso y no hay una definición de naturopatía que cumpla con estas normas. Muchas fuentes proponen definir la naturopatía como ese sistema terapéutico que busca, mediante estímulos naturales utilizados de forma respetuosa con el medio ambiente y las leyes naturales, promover, restituir y preservar la salud. En realidad, resulta sorprendente que esta definición esté tan ampliamente aceptada, ya que resulta evidente que hoy en día no se aplica en muchos casos. Vamos a analizar la definición punto por punto.

…mediante estímulos naturales…

Para empezar, los llamados estímulos naturales son un punto débil en la definición: al fin y al cabo, todo acaba proviniendo de la naturaleza, así que al hablar de un “estímulo natural” debemos entender que se refiere a elementos vírgenes, no manipulados por la mano industrial y tecnológica del hombre. Hasta hace poco, podía ser bastante cierto, pero en la práctica moderna de la naturopatía nos encontramos con que las cosas ya no son tan sencillas. La mayoría de preparados modernos de plantas medicinales (fitoterapia) no son infusiones o maceraciones caseras sino cápsulas envasadas que contienen extractos estandarizados que han pasado por un laboratorio y por un proceso tecnológico que garantiza una concentración concreta de principios activos y una distribución del producto que no lo eche a perder y todos estos procesos son criterios de calidad positivos. La hidroterapia, por poner otro ejemplo, ya no es en todos los casos una escapada a un balneario con termas naturales en el campo sino una técnica que puede realizarse (al menos en parte) en centros especializados en medio de la ciudad, con tecnología especializada (duchas y baños, canalizaciones, sistemas electrónicos de control de la temperatura y la presión, mediciones bioquímicas de la composición del agua, etc…). Los estímulos naturales no siempre ni necesariamente se utilizan en sus formas más puras (que son las que, en justicia, podríamos llamar naturales) sino que a menudo se someten a procesos no naturales. Aunque es cierto que hay una tendencia general a preservar la esencia natural de los estímulos utilizados y que normalmente las intervenciones tecnológicas buscan concentrar y preservar, no alterar, las propiedades naturales de esos estímulos. A pesar de estas consideraciones, no puede definirse la naturopatía como un sistema terapéutico que usa exclusivamente estímulos naturales.

… utilizados de forma respetuosa con el medio ambiente…

Esta parte de la definición es, lamentablemente, falsa. Si se tratase de una declaración de principios o de intenciones tendría sentido, ya que la práctica de la naturopatía está impregnada de una conciencia ecológica superior a la de otras profesiones relacionadas con la salud (¿a cuántos nutricionistas no naturópatas conocéis a un que hagan hincapié en los alimentos ecológicos o cuántas farmacéuticas que utilicen materias primas ecológicas y evite los excipientes artificiales?). Pero la práctica de la naturopatía no depende del respeto al medio ambiente. Se puede practicar igualmente en condiciones y con productos que no cumplan ninguna de las premisas que asociamos a la responsabilidad medioambiental (aunque a menudo con peores resultados).

… y las leyes naturales…

Este punto de la definición es tal vez el punto clave a la hora de definir la naturopatía, aunque tampoco sea una norma general. Según la definición enunciada arriba, los estímulos naturales se utilizan de forma respetuosa las leyes naturales. Al hablar de leyes naturales nos referimos a las que rigen el organismo humano, es decir, la fisiología humana. Esta afirmación se refiere a producir un efecto natural en el organismo, al hecho de que la naturopatía busca ayudar a que se produzca la curación del modo en que nuestro cuerpo está preparado para lograrla por sí mismo (esto nos conduce al concepto de Vis Naturae Medicatrix y de Homeostasis, puntos clave para comprender de verdad la naturopatía, pero que veremos en otro artículo).

Personalmente, rechazo esa definición por los errores y anacronismos expuestos y porque además descuida aspectos fundamentales como la concepción holística (global) del individuo, la poca agresividad de los recursos empleados, el importante papel de la educación para que el paciente aprenda a autogestionar su salud y la naturaleza preventiva de la naturopatía. A falta de una definición oficial (o, por lo menos, comúnmente aceptada) que me convenza, yo propondría la siguiente:

La naturopatía es la disciplina que, concibiendo a la persona como una entidad global que abarca los aspectos físicos, intelectuales, emocionales, sociales y ambientales del individuo, busca promover, restituir y/o preservar la salud favoreciendo los procesos fisiológicos mediante la educación para la autogestión de la salud y las terapias que dan preferencia a estímulos poco agresivos y que actúan en concordancia con las leyes naturales.