Receta: Crema de calabaza y castañas

crema de calabazaLa calabaza es una hortaliza rica en precursores de la vitamina A (carotenoides) y Vitamina E y vitaminas del grupo B. Es además rica en fibras mucilaginosas, que suavizan la mucosa intestinal.
La castaña, como todos los frutos secos, es rica ne minerales (Calcio, Fósforo y Magnesio) pero es más pobre en grasas y más rica en agua que la mayoría de frutos secos. La calabaza es pobre en grasas y azúcares, aunque el plato del que vamos a hablar es rico en calorías, adecuado para los casos de desnutrición, las convalecencias durante el invierno, para los niños también por su sabor dulce y los ancianos por su textura líquida. El índice glicémico del plato es elevado, por lo que sería adecuado combinarlo con un segundo plato rico en fibra.

Ingredientes para la crema de calabaza y castañas:

  • 8 castañas
  • 500 gr de pulpa de calabaza (sin piel)
  • 1 cebolla pequeña
  • 20 gr de mantequilla (unas 2 cucharadas)
  • 750ml de caldo (de verduras, cebolla o ternera)
  • Aceite de oliva
  • sal y pimienta si se hace con el caldo casero
  • 100 ml de nata para cocinar (medio brick pequeño)
  • Un puñado de piñones y semillas de calabaza

Elaboración de la crema de calabaza y castañas:
Primero de todo se ponen las castañas a hervir durante 15 minutos, para ablandar la piel. Mientras tanto, se cortan la cebolla y la calabaza en dados, sin mezclarlas. Apartamos la calabaza y ponemos la cebolla a sofreír a fuego lento en una sartén baja con una cucharada de aceite de oliva y dos de mantequilla.
Mientras se fríe la cebolla, se retiran las castañas, se pelan, se parten en el mortero y se ponen a hervir de nuevo, esta vez con el caldo.
Una vez la cebolla empiece a dorarse, se añade la calabaza y se deja rehogar todo junto durante 15 minutos. Después, se añade a la cacerola donde ya estaba hirviendo el caldo con las castañas. Se deja hervir a fuego lento durante unos 15 minutos o hasta que la calabaza esté blanda.
Se pasa todo por la batidora y se le añade la nata líquida.
Al emplatar, se ponen por encima unos pocos piñones y semillas de calabaza.

Guía de cuidado facial para los que empezáis

Cuando yo empecé a interesarme por la cosmética me pareció increíblemente complicado.

- Quiero una crema para la cara.
- ¿De día o de noche?
- Mmmm… De días frios, que es cuando me la noto reseca.
- ¿Tienes la piel seca?
- Mm… sí, ahora mismo sí.
- ¿Pero no siempre? Ya, sí, veo que tienes una piel mixta.
- ¿Ah si?
- Sí, necesitas una crema de día ligera, mejor un gel. Este te iría bien, además el tónico es muy ligero y te calmará la irritación.
- ¿Tónico? ¿Gel? Pero yo quería una crema, una simple crema hidratante.

Con el tiempo, fui descubriendo cómo se clasifican los productos y qué papel juega cada uno. Lo que viene es lo que me habría gustado que alguien me contase de buen principio.

Aclaración preliminar: palabras como crema, gel o serum hacen refencia a la textura del producto, no a su función.

 

Las fases y productos del cuidado facial

El cuidado de la cara tiene dos grandes aspectos: la limpieza y el tratamiento. Se deben realizar dos veces al día (mañana y noche).

  1. El cuidado de la mañana perepara la piel para las agresiones del día
  2. El cuidado de la noche prepara la piel para la regeración y deintoxicación que lleva a cabo naturalmente durante el sueño.

 

Fase de limpieza:

Esta es la etapa más importante. Hay pieles que no necesitan tratamiento y la hidratación puede proporcionarse interiormente, pero todas necesitan limpieza y sólo puede hacerse desde fuera.

Primero (en algunos casos): Se elimina el maquillaje (si lo hay) con una crema desmaquilladora.

Segundo (imprescindible): Se limpia la cara con un jabón, gel o crema limpiadora.

Tercero (opcional): Se hace un segundo tratamiento de limpieza más profundo con vapor y/o mascarilla o exfoliante…). No se realiza en cada limpieza, en función de la piel y el tratamiento, esto se hace entre 1 y 3 veces por semana.

Cuarto (imprescindible): Se aplica el tónico facial. El tónico es un producto pensado para penetrar en la piel limpia y desprotegida después de la limpieza y tratarla a la vez que cierra el poro. En el mercado, no siempre se les llama tónicos: cuando es líquido y fresco se le llama tónico, cuando es más espeso e hidratante a veces se le llama serum. Algunos productos con la denominación gel también puede cumplir la función de tónico. También veréis que los tónicos pueden estar especializados (pieles sensibles, pieles grasas, etc…)

 

Fase de tratamiento:

La fase de tratamiento le da a la piel herramientas extras para utilizar en su protección y regeneración.

Quinto (opcional): se aplica un tratamiento espcífico: las ampollas antiarrugas, las perlas regeneradoras, los serumes antiestrés, etc… suelen ser productos que vienen en envases muy pequeños y muy caros. Por supuesto, no todo el mundo los usa y cuando lo hacen, la aplicación no suele ser rutinaria: o se aplican sólo algunas veces por semana o se aplcian dirariamente durante un corto período de tiempo. En algunos casos, estos productos se aplican en lugar del tónico o de la crema de noche.

Sexto (opcional pero preferible): Se aplica la crema o el aceite. La crema tiene la función de hidratar desde fuera la piel y hacer de defensa frente a las agresiones externas (maquillaje, polución, sol, sequedad, frío) Algunas líneas cosméticas tienen versiones de día (más especializadas en la protección y más ligeras) y de noche (más especializadas en potenciar los mecanismos regeneradores de la piel, que se expresan más durante el sueño, y más grasientas). Los aceites son menos comunes, pero en cosmética natural se usan (normalmente en lugar de la crema de noche). La crema de día me parece más importante que la de noche, ya que nuestra piel está expuesta a muchas agresiones. Durante el verano, es muy importante usar una crema con protección solar (no sólo cuando tomamos el sol, sino siempre)