Menos problemas tras la depilación con cera
Los pelos enquistados, los granitos y la irritación son problemas comunes tras la depilación. Hay personas más propensas que otras a sufrir esas complicaciones, pero todos, más que menos, sabemos de qué va el tema.
Voy a proponeros algunas ayudas que harán menos problemática la depilación.
Exfoliar antes
En primer lugar, vale la pena exfoliar la zona si no se trata de una piel muy sensible. Utilizad un exfoliante suave, a mí me gusta especialmente el Exfoliante de Abedul de Welleda (10€), aunque una piedra pómez suave también es de utilidad (pero debéis usarla con ojo, puede dejaros en carne viva si no os moderáis). Limpiar la piel muerta ayudará a que quede menos vello atrapado bajo la piel y a que el restante salga con un poco más de facilidad. Sobretodo recordad: la exfoliación puede ser agresiva para algunas pieles, para algunas zonas y con ciertos productos, adaptad este consejo a vuestro caso concreto. En todo caso, esperad una o dos horas antes de hacer la depilación, para dar tiempo a la piel a desestresarse.
Mejor cera tibia o caliente
Si la cera que aplicáis está caliente o templada, el calor abrirá el poro y facilitará que el vello sea arrancado de raíz. Con la cera fría es más fácil que el vello se rompa en vez de arrancarse de raíz, aunque también es verdad que algunas personas (las que no tienen mucho vello ni muy fuerte) pueden preferirla ya que es mucho menos engorrosa. Además, la cera caliente o tibia puede irles mal a las personas con varices.
Agua fría y Aceite de árbol del té después de la depilación
Después de depilaros, limpiad bien la zona con agua fría, para que el poro se cierre y se proteja del mundo exterior. El aceite esencial de árbol del té es fantástico para después de la depilación. Su efecto antibacteriano y cicatrizante reducirá el riesgo de que se infecte el poro y su toque mentolado refrescará la zona. Al ser un aceite, ayudará a hidratar la piel. Puede ser buena idea repetir la aplicación una o dos veces a lo lago de las 24h siguientes, sobretodo si vuestra piel tiene tendencia a infectarse.
Proteger y sobre todo ¡No tocar!
Esa manía de tocar, arrancar con los dedos el vello superviviente y hurgar con la uña a la caza de los que han quedado bajo la piel es lo peor que podéis hacer. Acabáis de someter a vuestra piel a una agresión antinatural y lo último que necesita es que la fastidiéis más. El primer día después de la depilación es crítico, debéis debéis mantenerla limpia y protegida de más agresiones hasta que se recupere. Ya habrá tiempo al día siguiente de hacer los retoques y lucir calvicie. Así que nada de tocar, ni tomar el sol, ni aplicar cremas con productos químicos agresivos.
Últimos retoques
Al día siguiente de la depilación, podéis tratar de hacer algunos retoques. Si ha quedado algún pelo al desubierto, arrancadlo (sin romperlo) con unas pinzas adecuadas cuidando de no pellizcar la piel.
En cuanto al vello que ha quedado bajo la piel, se debe tratar con cautela, no como un pasatiempo. Utilizad una aguja previamente esterilizada (con alcohol de farmacia o fuego, por ejemplo), observadlo para determinar qué extremo es la raíz y cuál la punta y pinchad junto a la raíz a ras de piel, lo justo para atravesar la capa que lo cubre. Debéis tratar de levantarlo y entonces arrancarlo con las pinzas.
Después de estos retoques, limpiad bien la piel con agua y jabón suave. Si habéis tenido que retocar mucho o si habíes necesitado la aguja, aplicad otra vez aceite de árbol del té.