Digestiones difíciles (Parte 3.1): Causas del estreñimiento
En el primer artículo sobre digestiones difíciles vimos cómo se supone que ha de desarrollarse el proceso digestivo y qué fallos podían producirse dando como resultado una mala digestión, así como los trastornos más comunes que se manifiestan cuando esto sucede. En la segunda entrega repasamos los problemas de gases, tanto altos como bajos. Hoy vamos a ocuparnos de otro problema horrorosamente habitual, especialmente entre mujeres: el estreñimiento.
Tal vez algunos de vosotros no sabéis que el estreñimiento no es tan sólo no poder evacuar cada día. Hacerlo con grandes dificultades es también estreñimiento. Hay gente que sólo defeca tres veces por semana y hay otros que lo hacen cada día varias veces, porque en cada intento sólo pueden evacuar una pequeña cantidad. Ambas padecen estreñimiento.
El estreñimiento puede tener varias causas:
- La falta de ejercicio es muy habitual. El ejercicio más efectivo en este sentido es, simplemente, caminar. La gente suele menospreciar este factor pero el efecto de un paseo de 30 minutos diarios es, a menudo, milagroso. A ver si lo dejo claro: no es que se haya visto que hay una correlación estadística entre gente sedentaria y obesa y el estreñimiento. No se trata de que la gente que no camina sea también la que come mal, no se trata del consejo general de “llevar una vida sana” (que también) Es que la motilidad del intestino se ve directamente estimulada por la actividad que se produce en la musculatura de alrededor.
- La segunda causa tonta también muy habitual es la deshidratación. Y no hablamos de estar muerto de sed en un desierto, sino de no beber suficiente. Mucha gente confunde la sed con hambre o con ganas de fumar, en el caso de los fumadores. O no se bebe por no tener agua a mano. El intestino absorve el agua y si no tomamos suficiente, las heces se secan. Y si se secan son más difíciles de expulsar. Parece que algo tan básico como beber no tenga que tener un efecto potente, pero creedme, si bebéis poca agua es muy probable que el origen del problema sea ese y que aumentar el consumo solucione directamente el problema.
- Los malos hábitos son también la razón por la cual mucha gente desarrolla estreñimiento. La típica persona que se levanta con el tiempo justo para vestirse y salir corriendo al trabajo y una vez allí no se siente lo suficientemente cómoda para evacuar. Dejando de lado que si alargas el tiempo de permanencia de las heces en el intestino grueso, se sigue absorviendo agua y se secan, el mero hecho de postergar el acto entrena al cuerpo para ignorar las necesidades excretoras. Se convierte entoces en un círculo vicioso porque esa persona ahora sabe que tal vez tarde mucho, lo cual hace todavía menos atractiva la idea de ir al baño en el trabajo.
- La dieta inadecuada es, como no podía ser de otro modo, otro factor importante. Necesitamos una media de 35g de fibra diarios para asegurar un correcto tránsito intestinal. Por supuesto, ese número es una media, cada persona es un mundo. Ya hemos hablado de la fibra en otros artículos, así que no vamos a repetirnos. Además del aporte de fibra que supone la alimentación, se debe tener en cuenta también que la comida es una fuente importante del agua que necesitamos. Una dieta con pocos alimentos ricos en agua resulta también problemática.
- El estrés es el otro gran factor implicado. No sólo porque una persona estresada es a menudo una persona con prisa que no ve con buenos ojos dedicar tiempo a algo tan poco productivo como defecar. Hay también un motivo puramente físico ajeno a la voluntad. Nuestro sistema nervioso se divide funcionalmente entre el Sistema Nervioso Simpático (SNS) y el Parasimpático (SNP). Las competencias de cada uno son opuestas. Cuando uno está estresado, el SNSimpático toma el mando y son sus funciones las que se expresan por encima de las del SNParasimpatico. La digestión (porpiciada por el estímulo parasimpático) es una actividad que es mejor hacer tranquilo. Si eres un animal y te está persiguiendo un depredador no es buena idea invertir recursos en digerir. Se invierten en aumentar el ritmo cardíaco y respiratorio, en agudizar los sentidos, etc… (propiciados por el estímulo simpático) En el ser humano pasa lo mismo. El estrés inhibe el estímulo parasimpático dificultando todo el proceso digestivo (es por eso que en cada una de las entregas nombraremos el estrés como causa de cualquier trastorno digestivo) Pensad que el estrés no es sólo una condición emocional. El estrés físico (dolor, temperaturas extremas, etc…) tiene exactamente el mismo efecto.
- Muchos medicamentos (como algunos psicofármacos, antiácidos, analgésicos o ciertos laxantes, sean naturales o de farmacia) pueden dificultar la evacuación.
- Algunas enfermedades (como el cáncerde colon, las hemorroides, traumatismos y fracturas en la zona lumbar o abdominal, ciertas infecciones y parasitosis, carencias vitamínicas, etc…) pueden manifestarse con estreñimiento.
El estreñimiento es un problema grave. No es sólo molesto y doloroso. Defecar es el modo que tiene nuestro organismo de deshacerse de lo que no necesita, la acumulación de heces es motivo de intoxicaciones disimuladas y del deterioro de la mucosa intestinal, que es lo que hace pasar lo que necesitamos y mantiene fuera lo superfluo y peligroso. La gente con estreñimiento crónico a menudo desarrolla otros trastornos que no relaciona con eso pero que tienen su causa primera en él.
Abordar el estreñimiento tiene cierto arte, ya que habitualmente hay varias causas en juego y se deben abordar simultáneamente. En el siguiente artículo os explicaré cómo realizar un programa completo para superar el estreñimiento.
El agar-agar es un extracto de fibra obtenido de algas. Se encuentra en forma de polvo o de tiras. Se puede utilizar para espesar sopas y estofados, pero ahora os voy a explicar cómo hacer con ella una gelatina densa mezclada con mermelada.
Una vez obtenida la base de zumo y agar-agar, se añade la mermelada (la cantidad depende del gusto de cada uno, os sugiero probar con 5 cucharadas colmadas) y se deja cocer unos pocos minutos. El resultado se vierte en una fuente rectangular y se deja enfriar. Una vez a temperatura ambiente se guarda en la nevera.
El alga Nori se conoce sobretodo por ser la que se utiliza para hacer el sushi. Tienen un sabor suave con un deje de marisco.
El cochayuyo es un alga parda de gran tamaño que puede llegar a alcanzar los 15 metros de longitud. Su aspecto es muy diferente al de la mayoría de las algas que se comercializan: Es como un tubo gomoso, con el interior poroso, de color amarillento. Su consistencia es también distinta: carnosa y firme. Su olor es fuertemente marino y su sabor es muy intenso. Esta alga ha sido uno de los recursos alimenticios de comunidades indígenas americanas durante siglos. Se presenta o bien enrollado o, más habitualmente (al menos aquí) cortado en rodajas.
Su intenso sabor la hace ideal para sopas, estofados, paellas y todo tipo de pasta (a trocitos pequeños y salteada). Debido a su estructura se puede incluso rellenar. Requiere bastante tiempo de remojo: unas 2 horas si pretendéis hervirla o cocerla, hasta 8 horas si vais a freírla, hornearla o consumirla cruda. Si el sabor resulta demasiado fuerte para vuestro gusto, dejadla más tiempo y cambiad el agua varias veces (perderá parte de sus nutrientes pero también suavizará su sabor)
Desde hace unos poco años se puede encontrar una veriedad poco conocida de kiwi, el kiwi amarillo (o kiwi gold o kiwi dorado). Es más rico en vitamina C y el sabor es distinto, más dulce. Yo conseguí probarlo hace un par de días y la verdad es que me ha parecido delicioso. Sabe a kiwi pero con un toque… como de mango. Se lo he dado a probar a varios amigos y ha gustado a todos, incluso a una a quien no le gusta demasiado el kiwi normal. Esta variedad, al contrario de lo que he oído por algún sitio, no es transgénica. Se obtuvo a partir de hibridaciones entre diversas variedades, exactamente igual que muchas de las frutas que consumimos. Por fuera tiene una forma más alargada, como de higo, y la piel es menos velluda.
Varios pacientes me han dicho, al aconsejarles consumir los alimentos integrales “¡Pero si voy muy bien al lavabo!” y ciertamente la publicidad etimula esa idea. Pero los beneficios de los alimentos integrales frente a los
Azúcar blanco (azúcar sin la melaza): A parte del azúcar de mesa que podamos utilizar, éste se añade a infinidad de productos alimentarios procesados (dulces o salados, fijáos en los ingredientes).
Cereales refinados (cereales sin la cáscara): Tal vez la mayoría de gente no consume una gran cantidad de cereal en sí (básicamente en el desayuno o en forma de arroz) pero pensad que a partir de éstos se hacen las harinas y éstas son un ingrediente muy habitual en la alimentación diaria (pan, pastas, rebozados, repostería y bollería)
Zumos de fruta filtrados (zumo sin la pulpa): aunque no se suele pensar en ellos (el término HC refinado se suele utilizar para los cereales y el azúcar sobretodo) si lo pensamos, los zumos que encontramos en el mercado suelen ser hidratos de carbono refinados, puesto que en la mayoría de casos son filtrados para eliminar la pulpa (que es donde se concentra la fibra de la fruta)