Ráfaga de noticias 30.10.2009

  • La cifra de diabéticos en España podría duplicarse en 20 años, hasta alcanzar los seis millones de pacientes“.
    Via ConsumerEroski
  • Sanidad fijará en un 2% el contenido máximo de grasas trans en los alimentos“.
    Via ConsumerEroski
  • Descubren un mecanismo que explica por qué el aceite de oliva reduce la hipertensión.
    Via DiarioSalud
  • Una dieta alta en fructosa aumenta el riesgo de hipertensión“. Ojo con los edulcorantes.
    Via YahooNoticias

El Aguacate

El aguacate es una fruta muy rica en grasas: ácido oleico y linoleico, fosfolípidos y sobretodo vitamina E (es la fruta más rica en esta vitamina). Tiene también altos niveles de proteínas, fibras, vitamina B6 y Hierro.

aguacates

Al ser tan nutritivos y una buena fuente de hierro, son muy adecuados para gente que necesita un régimen reconstituyente (ancianos, niños en época de crecimiento, recuperación tras una enfermedad, personas que padecen anemia ferropénica, embarazadas, mujeres con reglas abundantes y la recuperación tras el parto, etc… ).
El tipo y proporción de grasas que tiene ayuda a reducir el colesterol y protege el sistema cardiovascular.
La cantidad de Potasio y Sodio que tiene están en una proporción que lo hace muy recomendable para personas con hipertensión o retención de líquidos.
Su sabor suave y textura cremosa hace que sea muy combinable y su contenido de enzimas lo hace muy digestivo.
Además, su alto contenido en fibra lo hace adecuado para los diabéticos, ya que el nivel de glucosa en sangre no se eleva tanto (es uno de los alimentos con el índice glicémico más bajo, sólo 10), y el potasio que contiene ayuda a que la glucosa dependa menos de la insulina para lleguar a las celulas.

El aguacate se produce durante todo el año. Al comprarlo, debe comprobarse que conserve el rabito y que la piel no tenga manchas negruzcas o desperfectos. Normalmente se vende todavía verde. Para mantenerlo verde, se puede guardar unos días en el frigorífico (en una zona menos fría). Para madurarlo, se debe dejar a temperatura ambiente envuelto en un periódico. Están maduros cuando al sacudirlos se puede notar el rebote del hueso en su interior. Para conservar un aguacate ya estrenado, se debe dejar el hueso y rociarlos con unas gotas de limón o se oxidará.

Cómo hacer un aliño ligero y saludable

A menudo, los terapeutas nos encontramos con gente que quiere perder peso y que aseguran que comen básicamente ensaladas y verduras hervidas. A pesar de ello, siguen ganando peso. El quid de la cuestión suele estar en el aliño: brócoli al vapor aliñado con mayonesa de pote, ensalada con salsa rosa, etc…
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Para preparar aliños más ligeros y saludables debemos buscar varios objetivos:

Reducir la sal de los aliños:
La sal propicia el exceso de sodio, que se asocia a la retención de líquidos y en ocasiones con un empeoramiento de la hipertensión.
Si en vez de usar sal utilizamos especias, aportamos mucha variedad de sabores sin sobrecargar de sodio los aliños. Las especias, además, tienen propiedades diversas de las que podemos beneficiarnos.

Menos grasas y de mejor calidad:
Los aliños suelen ser ricos en grasas. A menudo además, se trata de grasas de muy mala calidad (sobretodo en los aliños preparados). Debemos utilizar aceites vegetales de alta calidad y rebajarlos con otras sustancias: agua, zumo de limón, vinagre, yogur desnatado, etc…

Evitar los químicos:
Los aliños preparados suelen contener estabilizadores, potenciadores de sabor, conservantes, colorantes y grasas hidrogenadas. Preparar tú mismo los aliños es la mejor manera de que no te cuelen estas sustancias.

Aprovechar el aliño a máximo:
Párate a pensar un momento antes de añadir el aliño: no pongas más del necesario. En el caso de los aliños líquidos, hacerlo puede ser complicado, pero si utilizas un pulverizador en vez de hacerlo a chorro o con una cuchara, utilizarás menos aliño pero lo saborearás más. Si lográis poner la cantidad justa de aliño, además, será menos tentador rebañar el plato con pan (que es otra de las cosas que suelen hacer los que no comprenden cómo engordan si sólo comen verdura)

Además, un truco que da muy buen resultado es utilizar para hacer el aliño algunos de los ingredientes que habitualmente se ponen en la ensalada y que contienen muchas calorías (como las aceitunas, los frutos secos o el aguacate). Al triturarlos y repartirlos más uniformemente podremos disfrutar de su sabor y sus propiedades con menos cantidad.

El uso del zumo de limón es otra buena idea cuando hablamos de aliños por varios motivos: su sabor fuerte disminuye la necesidad de sal, la vitamina C que contiene ayuda a que aprovechemos mejor el hierro de los vegetales y además es un buen modo de aumentar el aliño sin necesidad de aumentar el aceite.