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Supleméntate si tomas fármacos para el colesterol

El colesterol es tratado con unos fármacos llamados estatinas o inhibidores de la HMG-CoA reductasa. Estos medicamentos son de esos que me tienen escamada, no solo porque me parece que actúan en la dirección menos importante del problema, sino por sus graves efectos secundarios, sobre los que las farmacéuticas son poco claras. Voy a contaros unas cuantas cosas que podéis hacer si estáis tomando estatinas para prevenir las complicaciones que pueden aparecer y proteger vuestra salud cardivascular.

El colesterol es un problema complejo y todavía no del todo comprendido que la medicina alopática suele afrontar simplemente con un “hay que bajar los niveles de colesterol”. No se ha demostrado que los niveles altos de colesterol, en sí mismos, supongan un problema para la salud cardiovascular. De hecho muchos naturópatas y médicos piensan más bien que el problema no son los niveles altos de coleterol sino que éste se oxide. Este asunto ya lo traté extensamente en una serie de artículos sobre el colesterol, así que no voy a repetir aquí las explicaciones. Basta con decir que limitarse a tomar un fármaco que baja los niveles de colesterol me parece una solución parcial y potencialmente peligrosa. Las alternativas que ofrece la naturopatía son dignas de tener en cuenta, sobretodo porque la hipercolesterolemia es un trastorno que cada vez se detecta antes y que no suele poner la salud de la persona afectada en un riesgo inminente. Creo que vale la pena, en la mayoría de casos, darle una oportunidad de seis meses a un tratamiento natural antes de meterse con las estatinas. Pero esto es decisión de cada uno, los que estéis de acuerdo conmigo buscaréis un naturópata que lleve vuestro caso y los que no seguiréis tomando estatinas. Este artículo es para estos últimos. Los que tomas estatinas y van a seguir tomándolas.
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Recopilación: Artículos sobre el colesterol

Artículos publicados sobre el colesterol:

Las claves del colesterol (2ª Parte): Valorar qué riesgo supone el colesterol

En la anterior entrega vimos las nociones más básicas sobre el tema del colesterol. En este artículo veremos que, para valorar si el colesterol es o no un riesgo para la salud, no basta ni mucho menos saber si los valores están por encima de los recomendados. El colesterol es un riesgo si produce placas de ateroma pero un exceso de colesterol no es equivalente a tener arteriosclerosis.

Índice de Castelli

Un factor importante a la hora de valorar el riesgo del colesterol son los niveles de Colesterol “bueno” o, más concretamente, la proporción que haya entre HDL-Colesterol “bueno” y el Colesterol total. Es decir, para valorar hasta qué punto hay un problema con el colesterol no habría que mirar simplemente los números de colesterol “malo” sino la relación entre “malo” y “bueno”.

La relación entre Colesterol total y HDL-Colesterol “bueno” se llama índice de Castelli o índice aterogénico y se calcula con esta sencilla fórmula:

Índice de Castelli: Colesterol Total / HDL

En función del resultado de este cálculo se puede valorar el riesgo cardiovascular:

Relación entre IC y riesgo cardiovascular
Valor IC para hombres Valor IC para mujeres Riesgo cardiovascular
Menor de 3′5
Menor de 3′4
Mitad de riesgo
3′5 a 5
3′4 a 4′5
Riesgo normal
5′1 a 9′6
4′5 a 7′1
Doble de riesgo
9′7 a 24
7′2 a 11
Triple de riesgo

Veamos dos ejemplos:

José de 50 años tiene un colesterol total de 270mg (por encima de lo normal) y un colesterol HDL de 80. Si dividimos 270/80 nos da un índice de Castelli de 3,4.

Pedro de 50 años tiene un Colesterol Total de 130 (dentro de lo normal) y un colesterol HDL de 25. Si dividimos 140/25 nos da un índice de Castelli de 5,6.

Si consultamos la tabla, veremos que José, a pesar de tener un exceso de colesterol, tiene la mitad de riesgo cardiovascular de lo normal mientras que Pedro, que en cambio no tiene un exceso de colesterol, tiene el doble de riesgo cardiovascular de lo normal.

Por supuesto, esto es sólo un aspecto y no puede tomarse como una guía infalible para valorar el riesgo, pero sirve como orientación y para desterrar ideas absolutistas acerca de este tema.

Si comprendemos esto, comprenderemos también hasta qué punto es importante mantener los niveles de HDL elevados.

La homocisteína

La homocisteína es un aminoácido (las moléculas que forman las proteínas). En nuestro cuerpo, es normal tener cierta cantidad de homocisteína, ya que es necesaria. No obstante, unos niveles anormalmente elevados de este aminoácido pueden ser muy peligrosos. Hay un trastorno genético, llamado homocistinuria que provoca altos niveles de homocisteína. Un bebé de dos meses aquejado de este trastorno padece también de arteriosclerosis, un endurecimiento de las arterias que se suele asociar a fumadores obesos de más de 50 años. Esto puede dar una idea de hasta qué punto la homocisteína puede influir en la aparición de la arterioesclerosis, más que el simple hecho de tener un exceso de colesterol.

La mala noticia es que no hace falta padecer ese raro trastorno genético para tener exceso de homocisteína. Veréis por qué: La homocisteína no la obtenemos de la dieta sino que nuestro cuerpo la fabrica a partir de otro aminoácido, la metionina. Como no interesa que se acumule, una vez que ha cumplido su misión se deshace de ella. ¿Cómo lo hace? Pues volviéndola a transformar en metionina (para lo cual es necesario Vitamina B12 y ácido fólico) o bien transformándola en cisteína (para lo cual se necesita Vitamina B6) Pero si no hay suficientes vitaminas o si ya hay demasiada Cisteína y Metionina, entonces el organismo no podrá deshacerse de ese exceso de homocisteína. Es entonces cuando tenemos un problema.

esquema-homocisteinaok

Sabiendo esto, podemos deducir un par de cosas acerca cómo evitar el exceso de homocisteína: Debemos asegurar un aporte correcto de Vitaminas del grupo B y evitar un exceso de Metionina y Cisteína. En realidad, es bastante difícil tener una dieta demasiado rica en Cisteína, pero la Metionina ya es harina de otro costal. Las proteínas animales de las carnes, las aves de corral y de los productos lácteos contienen hasta tres veces más metionina que las proteínas de las plantas, por lo que generan mucha más homocisteína.

Para profundizar:
www.bvs.sld.cu