“La acupuntura es mentira” (réplica a Harriet Hall)
Varios blogs (lamediahostira, horroscopo, cuantaciencia, misteriosaldescubierto, microsiervos) se hicieron eco hace como un año de un artículo de la Dra. Harriet Hall, autoproclamada médico escéptico, que lleva el título de “La acupuntura es mentira“. A primera vista, el texto parece un demoledor e incontestable argumento en contra de la medicina china tradicional y especialmente la acupuntura, la prueba definitiva de que no es más que un placebo. Yo lo descubrí el otro día y como más vale tarde que nunca, voy a darle réplica.
La primera parte del artículo no es más que una colección de datos falsos, mal comprendidos y peor interpretados sobre la acupuntura que aportan sensaciones viscerales más que razonamientos para poner al lector en sintonía con el punto de vista de la autora. Mi intención, al poner de manifiesto todas las inconsistencias, errores e interpretaciones incorrectas, es bajar del pedestal a la doctora Harriet Hall. Es un médico famoso el que dice todo esto y el primer impulso es creer que estará diciendo cosas sensatas y sometidas al mismo escrutinio crítico (pruebas, referencias, etc…) que dicen aplicar a su propio campo (tal como Alvy de Microsiervos, un tío sensato, listo y crítico, supone en su comentario al respecto). Pero no es así. Veámoslo:
En una época se creyó que los reyes tenían la capacidad mágica de curar a los heridos de guerra. Era la época en que la monarquía lo era por derecho divino y se atribuía su magia al favor de dios. Así, los héroes de guerra que estaban heridos eran llevados ante la presencia de sus majestades en una solemne ceremonia ante la corte para que se obrase el milagro. Sorprendentemente, el método era bastante efectivo y realmente los heridos sometidos a tal tratamiento parecían tener más posibilidades de curarse.