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Encuesta en El País sobre transgénicos (OGM)

El País ha abierto una encuesta pública en su página web para preguntarnos si creemos que se deberían prohibir los Transgénicos (OGM).

Yo ya he votado, que sí se deberían prohibir, por los motivos que ya expuse en los artículos “Por qué tanta crítica a los transgénicos” y “Transgénicos: dónde están y cómo evitarlos

Si queréis participar en la votación, podéis hacerlo en este enlace.

Transgénicos (OGM) dónde están y cómo evitarlos

En el artículo anterior os expliqué en qué se basan las críticas a los transgénicos (OGM). Ahora veremos cómo el consumidor puede evitar estos productos.

Dónde están los Transgénicos (OGM)

Soja y maíz: OGM autorizados para el consumo humanoActualmente, los únicos vegetales transgénicos que se autoriza utilizar para alimentos destinados a humanos son el maíz y la soja (el resto, que actualmente se utilizan para alimentar al ganado, están “pendientes de autorización”).

Pero las plantas transgénicas son muy resistentes y agresivas, y el medio en el que se encuentran (zonas perjudicadas por lo herbicidas a los que ellas son inmunes) les otorga todavía más ventajas. Por lo tanto, se propagan muy fácilmente, contaminando cultivos que no eran transgénicos e incluso zonas salvajes no destinadas a la agricultura. Por lo tanto, los OGM pueden estar en pequeñas cantidades en cualquier parte y en cualquier alimento, los productores no pueden garantizar de ninguna manera que sus cultivos no transgénicos no contengan algún que otro elemento OGM invasor.

De hecho, esta facilidad de contaminación OGM es tan común y difícil de evitar, que la legislación la contempla: Se admite un cierto porcentaje de contaminación “accidental” que no tiene por qué reflejarse en el etiquetado. Este porcentaje es 0′9 para la soja y el maíz y 0′5 para los alimentos que no están autorizados para consumo humano. Así, un producto que contenga trigo con un 0′5% de OGM o soja con un 0′9% de OGM, no lo indicará en el envase.

Por otro lado tenemos los animales alimentados con piensos transgénicos. En este caso nada obliga al productor a informar al consumidos de que el pollo que ha comprado ha sido alimentado a base de pienso de OGM. Esto se justifica diciendo que los elementos trangénicos no pasan a la carne… Vale, aunque fuese verdad (y teniendo en cuenta los pocos estudios libres de intereses que hay sobre el tema, permítanme dudarlo), los insecticidas y herbicidas no son elementos transgénicos y éstos sí que pasan al animal.

Cómo evitar los Transgénicos

Evitar comprar los productos que especifiquen en el etiquetaje que contienen OGM es la medida defensiva más evidente y la primera en adoptar. La gente de Ersoki ha hecho un documento muy gráfico que explica el tema del etiquetado.

Los alimentos con cualquier certificación ecológica garantizan no utilizar materias primas transgénicas. Esto es especialmente importante en el caso de la carne pues es la única forma de saber que el animal no ha sido alimentado con piensos transgénicos.

Documentación adicional

Para aquellos que queráis profundizar en el tema, os dejo unos cuantos links con información interesante. Especialmente recomendable el documental.
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Por qué tanta crítica a los transgénicos

Los Organismos Modificados Genéticamente (OGM, popularmente llamados Transgénicos) tienen hoy día muchos detractores. No obstante, una cantidad sorprendente de gente que trata de evitarlos no tiene claro en qué se basa la polémica y el rechazo que generan. Así que para aquellos que quieran comprender el asunto, vamos a hacer un resumen.

Por qué evitar los Transgénicos

Hay muchos motivos para evitar los transgénicos, socioeconómicos, medioambientales y sanitarios. Veámoslos.

Críticas socioeconómicas

balanza Las semillas transgénicas tienen patente y por lo tanto hay empresas que cobran por proporcionarlas. A menudo, además de las semillas, la misma empresa vende los insecticidas y herbicidas para los que las semillas están genéticamente adaptadas, aumentando así sus fuentes de ingresos. La inversión inicial es por tanto cara y a eso se le suma el hecho de que para que el cultivo sea rentable, se necesita una gran superficie de tierra, así que sólo algunos pueden emprenderla. Las pequeñas plantaciones llevadas por varios pequeños o medianos agricultores son sustituidas por latifundios en manos de una sola empresa o empresario.

Muchas economías se han desestabilizado como consecuencia de esta tendencia globalizadora y multinacionalista. Los beneficiarios son los grandes inversores y multinacionales (como Monsanto) y los perjudicados son, como siempre, los pequeños productores.

Críticas medioambientales

simbolo_reciclajeComo hemos dicho, las especies transgénicas son resistentes a determinados herbicidas e insecticidas. Al ser inmunes a esos venenos, se propicia el abuso indiscriminado de insecticidas y herbicidas. Pero la flora y la fauna no transgénica colindante a esos cultivos carece de protección, por lo que los ecosistemas se ven amenazados: el suelo y las aguas subterráneas son contaminados y la biodiversidad es puesta en peligro. Pero no se trata sólo de una masacre (animal, vegetal y humana) local, puesto que el agua se mueve a través de ríos, canalizaciones y acuíferos subterráneos, llevando con ella la cárga tóxica de las plantaciones transgénicas.

Por otro lado, sale mucho más a cuenta cultivar una sola especie (monocultivos) lo cual también contribuye a empobrecer la biodiversidad de la flora local y de la fauna que depende de las variedades descartadas como cultivo.

Críticas sanitarias

caduceoLos cultivos transgénicos son fuertemente tratados con insecticidas y herbicidas cuyo efecto en la salud no ha sido adecuadamente estudiado por las empresas y empresarios involucrados, aunque las evidencias sobre sus efectos perjudiciales se van amontonando. Por otro lado, cada patente introduce cambios genéticos concretos en las plantas OGM, lo cual abre una infinidad de posibles efectos secundarios. Por ejemplo, una tomatera que genera antibióticos para resistir infecciones bacterianas, puede suponer que los consumidores finales del tomate estén ingiriendo también una dosis de antibióticos y el problema que supone el abuso de antibióticos es de sobras conocido.
Las consecuencias para la salud (tanto en lo referente a las propias alteraciones genéticas, como en lo tocante al uso masivo de insecticidas y herbicidas utilizados en su cultivo) han sido omitidas, tergiversadas y/o menospreciadas, como siempre que hay implicados suculentos beneficios económicos.